lunes, 21 de abril de 2014

El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa después del Alzheimer

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Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Enfermedad de Parkinson, el pasado 11 de abril de 2014, hemos realizado una escuela de familias en Vitalia Alcalá de henares.

La enfermedad de Parkinson ya fue descrita de forma preliminar en el año 1817 por James Parkinson. Se trata de una serie de alteraciones y síntomas que se deben fundamentalmente a una pérdida de más del 80% de las neuronas dopaminérgicas de un área cerebral denominada sustancia negra. Esto afecta a áreas cerebrales fundamentales tanto de la región motora , como de las asociativas, del aprendizaje, emocional y de recompensa.

Se considera el segundo trastorno neurodegenerativo más frecuente en la actualidad.  La causa última de esta enfermedad se desconoce, entrando en juego factores genéticos, tóxicos o ambientales.

Es una enfermedad crónica, progresiva, que está caracterizada por la presencia de síntomas motores típicos (temblor, dificultad para realizar movimientos finos, rigidez) y síntomas no motores (alteración olfatoria, alteración del sueño, alteración emocional…).

La enfermedad de Parkinson idiopática es una enfermedad relacionada con la edad  y afecta alrededor de 1% de adultos mayores de 60 años, aunque existen casos en personas más jóvenes.
En las fases iniciales no se muestran los síntomas típicos, solamente señales como alteración o falta del sentido del olfato o trastornos del sueño REM (es la fase del sueño que proporciona más descanso). Paulatinamente, según transcurren los años (de 4 a 6) van apareciendo temblor de reposo, primero unilateral (suele empezar en una mano) y posteriormente bilateral. También se produce bradicinesia (dificultad o lentitud para realizad movimientos o destrezas finas, como abrocharse los botones o atarse los cordones). Otro de los síntomas cardinales es la rigidez (las extremidades se muestran como “tubos de plomo”, con movilidad en “rueda dentada”). Paulatinamente van apareciendo dolores y rigideces musculares, alteración de equilibrio, incontinencia urinaria nocturna, alteraciones emocionales (cuadros ansioso-depresivos) y por último deterioro cognitivo y demencia. Otros síntomas frecuentes son cara inexpresiva, letra muy pequeña al escribir, disminución del braceo  con flexión de codos y postura levemente encorvada en deambulación, pasos pequeños, salivación excesiva, sequedad ocular, dificultad para tragar, discurso difícil de comprender…

El tratamiento ha de abarcar todos estos síntomas, y ha de ser planificado conforme a las necesidades de cada una de las personas afectadas. Existen varios fármacos muy útiles, como la levodopa , que mejora muy significativamente la calidad de vida, pero que a la larga produce síntomas motores. También hemos de tratar los síntomas no motores, como la depresión y todos los demás.

Recientemente se han introducido tratamientos quirúrgicos, como la implantación de electrodos cerebrales que estimulan zonas afectadas, muy efectivos para control del temblor. Pero solo se pueden utilizar en pacientes seleccionados.

El objetivo último es mejorar la calidad de vida del afectado y su familia. Para ello se han mostrado altamente eficaces las actividades rehabilitadoras que llevamos a cabo en Vitalia. Realizamos actividades de estimulación cognitiva. Terapia ocupacional para mejorar las destrezas manipulativas. Fisioterapia para disminuir contracturas y rigideces y mejorar la marcha y el equilibrio. Psicoterapia para mejorar los cuadros anímicos de ansiedad y depresión, presentes en casi la totalidad de los afectados. 


José María Moral Pascual




Centro especializado en la rehabilitación de Alzheimer, Ictus y Parkinson. Trabajamos desde la prevención y el Envejecimiento Activo. Atención y mediación familiar.



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domingo, 6 de abril de 2014

Viernes 11 de abril de 2014. Charla-Escuela de Familias: "Parkinson: Enfoque médico". A las 11.30h. Entrada libre



La enfermedad de Parkinson fue descrita por primera vez, por el doctor inglés James Parkinson en el año 1817. Es una enfermedad neurodegenerativa, de progreso lento e invalidante tanto física, cognitiva y socialmente.

En la enfermedad de Parkinson se produce una degeneración en las células de los ganglios basales que ocasiona un déficit de las neuronas productoras de dopamina, un neurotransmisor esencial para el control de la coordinación del movimiento y la postura. Para que la Enfermedad de Parkinson se manifieste clínicamente en el paciente se precisa de la pérdida del 80% de estas neuronas.  La causa de la degeneración de células nerviosas y de la pérdida de dopamina habitualmente no se conoce aunque se barajan posibles factores del origen de esta enfermedad y un tratamiento para paliar las disfunciones que se presentan en las diferentes etapas de la misma. 

Presenta los siguientes síntomas principales: temblor de reposo, lentitud en la iniciación  y la realización de  movimientos (bradicinesia),  rigidez muscular, problemas de estabilidad y dificultad en la marcha.  Además se acompaña de otros síntomas no motores que también limitan la calidad de vida de los pacientes que la padecen como  la dificultad  para expresarse verbalmente, el deterioro cognitivo, trastornos del sueño o la depresión entre otros. 

El objetivo del tratamiento es reducir la velocidad de progresión de la enfermedad, controlar los síntomas y los efectos secundarios derivados de los fármacos que se usan para combatirla.  El abordaje ideal de esta patología es combinar la terapia farmacológica con una atención multidisciplinar que ayude a frenar la evolución en los síntomas  motores y no motores en busca de una mejoría de la calidad de vida favoreciendo el mayor tiempo posible la independencia del paciente. 


Isabel Vivas González





Centro especializado en la rehabilitación de Alzheimer, Ictus y Parkinson. Trabajamos desde la prevención y el Envejecimiento Activo. Atención y mediación familiar.




Vitalia Alcalá de Henares, centro de día,, Parkinson, Alzheimer, ictus



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miércoles, 2 de abril de 2014

ICTUS y su prevención


El ICTUS supone la primera causa de discapacidad en España. Aún así, entre el 60 y el 80% de ellos se pueden prevenir.
Los casos aumentan, en ocasiones porque los estilos de vida, alimentación, etc. han cambiado. De hecho cada vez afecta a personas más jóvenes. 

Existe cierta predisposición genética pero en términos generales todos los factores de riesgo, a excepción de la edad, se pueden eliminar o controlar. Entre los factores de riesgo encontramos la hipertensión arterial, la falta de ejercicio físico, el tabaco, la hipercolesterolemia, la diabetes, tener un peso excesivo y los niveles elevados de ansiedad y de estrés.

Entre las medidas que podemos llevar a cabo para los casos de Ictus que sí se pueden prevenir hay que destacar en primer lugar el conocer y controlar nuestra tensión arterial, ya que la hipertensión es el principal factor de riesgo. Llevar los controles adecuados con nuestra enfermera y nuestro médico de atención primaria pueden y deben ser nuestra principal vía de prevención, así como cuidar nuestra dieta, que debe ser pobre en sal y baja en grasas, ya que debemos tener un control sobre nuestro peso y para ello, sumado a la dieta debemos añadir a nuestros hábitos diarios la práctica de ejercicio físico para huir del sedentarismo. Ni que decir tiene que el tabaco hemos de desterrarlo totalmente de nuestros hábitos, siendo el principal factor de riesgo entre las personas jóvenes que lo han sufrido. La estimulación a nivel cognitivo hace que nuestro cerebro sea más resistente frente a las posibles secuelas. 

El tiempo de reacción ante las posibles señales que observemos en un familiar o incluso en nosotros mismos puede salvar una vida y/o paliar las secuelas posteriormente. 

Señales como sensación de acorchamiento en la mano, pierna o en una mitad del cuerpo, no ser capaz de hablar correctamente, decir palabras sin sentido, perder la visión de un ojo, dolor de cabeza acompañado de vómitos y/o sentir un lado de la cara dormido pueden alertarnos de estar sufriendo un Ictus, por lo que debemos ponernos en contacto con los servicios de emergencias y avisar de lo que nos está pasando.

Recordad, la rapidez nos puede salvar la vida y reducir las secuelas causantes por los ICTUS. 

Rebeca García Espartosa





Centro especializado en la rehabilitación de Alzheimer, Ictus y Parkinson. Trabajamos desde la prevención y el Envejecimiento Activo. Atención y mediación familiar.



Vitalia Alcalá de Henares, centro de día, mayores, ictus, alzheimer, parkinson


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